EL ASFALTO SINTIÓ LA PISADA, AUNQUE ALGUNOS VOLARON

Entre la copa de los árboles que se abrazan entre sí con sus hojas verdes –como si no estuviéramos en otoño– y, además, dejando espacios celestes para mostrar que el clima nos acompañó, 4700 corredores en remera, short y zapatillas hicieron sonar al asfalto en BSAS RUN 2017. Hicieron sonar sus relojes e hicieron sonar a la ciudad de Buenos Aires en una carrera que se volvió, con tan sólo dos ediciones, en un clásico; cupos agotados a 20 días de correr lo demuestran.

Cristina Gorbea en Revista Desafios

Con cupos agotados, casi 5 mil corredores fueron parte de BSAS RUN 2017.


“Estaba bastante húmeda la mañana, bastante pesada; ya en el kilómetro uno me sentía mal”, explica Luis Molina desde el podio después de volar en los 15k (47’23”); “Opino igual que Luis, íbamos los dos muertos, pero dimos un buen espectáculo hasta el final”, continúa Ulises Sanguinetti (47’32”); “Yo no tuve la oportunidad de decir eso porque llegué en cuclillas”, bromeó Sebastián Sassia (51’17”), runner uruguayo que completó el podio.

Si para ellos, atletas de elite, no era un clima ideal, qué queda para nosotros, los comunes. No importa, porque eso lo escuché post carrera y nunca lo había pensado, claro, ellos saben y sienten las condiciones un poco más que nosotros, ah, y corren un poco más rápido que nosotros, sólo un poco. Las chicas también volaron: 1° Mariana Borelli (57’30”), 2° Mariel Alasia (1h00’14”) y 3° Griselda Paez (1h01’33”). Repito y aclaro, si para ellos las condiciones no eran las mejores e igual hicieron esos tiempos, hago bien en no incluirlos entre los comunes.

BSAS RUN 2017

A la izquierda Ulises Sanguinetti, segunda posición, a la derecha Luis Molina, ganador de BSAS RUN 2017. Parte de la Elite argentina de running.


Cuando Adrián Gluck, alias Roni, decía que son los 15 k más picantes de la ciudad, tenía razón. El circuito es una de sus causas: rápido, entretenido y con dos subidas y bajadas que te daban un cachetazo para que no te quedes, pero no es la única razón, la posibilidad de largar con deportistas olímpicos listos para responder cualquier pregunta, es otra; y a todo eso, sumale la buena onda de los corredores, de los acompañantes que alientan a todos y la predisposición de quien se encarga de hidratarte y guiarte. Además, premiación por categoría, otro motivo para que cada uno de lo mejor de sí. En mí todo esto funcionó y se vio reflejado en los últimos 500 metros, cuando aceleré y aceleré hasta que mi estómago me dijo: pará un poquito flaco ¡no sos Luis Molina!

BSAS RUN 2017

A la izquierda, Adrián Gluck “Roni”, organizador del evento; a la derecha Daniel Arcucci, conductor del evento y reconocido periodista.


Este combo, que te incentiva a dejar todo, se completa con las letras que tenés en el pecho, con las letras que están en el arco de llegada, con las letras que nos cuentan de dónde venimos: quiénes somos. Esas letras que llevamos con orgullo por la calle, por otras provincias y por otras países que tienen sus respectivas carreras emblema y que a partir del año pasado ya saben que Buenos Aires, tiene la suya.

​Por Federico Cortés, para iloverunn

Fotos: Leandro Chavarria y Graciela Zanitti

Autor Federico Cortes

Redactor y editor de Revista Desafíos. Community manager de Revista Desafíos, FC Producciones, El Desafío Cross Trail y Maratón de Montaña. Periodista.

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