ALCEC ES UNA PATA DE MI VIDA QUE ME HACE UNA CARICIA AL ALMA

200 pacientes, de todas partes del país inclusive los de Concepción del Uruguay, son atendidos por día en el bunker. Los que vienen desde el interior se alojan en una casa, que tan sólo tiene 22 camas. El flujo de pasaje de familias es de 60, eso implica un gasto importantísimo de alquileres, traslados, comidas y todos los servicios como luz, agua y gas.

ALCEC ONG sin fines de lucro en Revista Desafios

Graciela Rubinsky, un ejemplo de vida.


A tres cuadras del bunker, se inició la construcción de un hogar de transito nuevo para 65 camas, pensando en sacar al paciente de lo que es el tratamiento y tener un lugar lindo y contenido con todas las necesidades que el enfermo de cáncer tiene. ¿Quién se encarga de estas obras? ¿El Estado? ¿La Municipalidad? La respuesta: no. Este hogar, que albergará tanto a pacientes como a sus familiares que no tienen dónde dormir durante el tratamiento, es el objetivo, la gran lucha y desafío, de un grupo de señoras pertenecientes a la Asociación de Lucha Contra el Cáncer (ALCEC) de Concepción del Uruguay, Entre Ríos.

ALCEC, ONG sin fines de lucro, cuenta con un equipo médico, técnico y de enfermería, capacitado en centros nacionales y del exterior. Posicionado como Centro Oncológico de primer nivel en el país. Este importante centro es el resultado del trabajo y perseverancia de un grupo de voluntarias que, con sumo esfuerzo y solidaridad, mediante una buena administración y junto a la colaboración de los ciudadanos, lo han hecho posible.

– ¿Por qué te sumaste a ALCEC?

Es una pata de mi vida que me hace una caricia al alma. Me siento muy contenta, muy feliz de poder hacer algo por la gente. Soy privilegiada de que me hayan convocado para poder ser parte de todo esto.

A Graciela Rubinsky la saludan por la calle. Y no, no es por protagonizar una película, por ser cantante, o por estar involucrada en algún embrollo mediático. Sus vecinos de Concepción del Uruguay la saludan y le reconocen todo lo que hace ella y sus compañeras en ALCEC. Graciela, desde una de las camas más cómodas que se puedan imaginar, sentada en el borde, se ve muy emocionada. ¿Por qué? Es el día posterior a lo que fue el 5to Maratón Solidario TODOS SOMOS ALCEC. 2750 razones tiene para estarlo. Sí, dos mil setecientas cincuenta personas participaron de uno de los tantos eventos que esta ONG organiza para recaudar fondos para el hogar de tránsito.

Hace cinco años, un profesor de educación física y una kinesióloga se acercaron a las chicas con esta iniciativa. Ellas –en especial Graciela, que hoy en día es la responsable del Maratón– pensaron a ALCEC desde la salud y no sólo desde las enfermedades, entonces no dudaron en sumarla a su calendario de eventos recaudatorios.

En conjunto con FC Producciones, organización deportiva de Buenos Aires, se creó un evento con un sentido de pertenencia muy grande, tanto para los que la organizan, como para los que participan. En su primera edición 700 fueron las personas que se acercaron para colaborar y año a año fue aumentando el número, a tal punto que, en 2016, se acariciaron las 3000 almas caritativas, que dieron un total de $900.000 de ganancias.

ALCEC ONG sin fines de lucro en Revista Desafios

Impactante largada del MaratÛn Solidario Todos Somos Alcec 2016. 2700 corredores.


Para cumplir con su objetivo primordial (el hogar de tránsito) la suma de dinero que tienen que alcanzar es de 20 millones de pesos. Ya llevan invertidos, de forma autónoma, sí, a pulmón y con la ayuda únicamente de los ciudadanos: unos 10 millones. El Maratón fue una importante fuente de ingreso. Al ser solidario, y ser la carrera más convocantes de la provincia y sus alrededores, muchos sponsors se sumaron. Además de lo deportivo, cuentan con un bono contribución, del número telefónico, donde se hacen sorteos, y que llevan vendidos 13 mil a 100 pesos. Pero ALCEC no termina ahí. Esta comisión realiza campañas de prevención de próstata, de mamas, colon y de piel.

–En mi familia me apoyan, están muy felices. Soy un espejo para mis hijas, ellas ven qué es trabajar por y para la gente, y eso está muy bueno. Creo que si en cada familia hay alguien que se interesará por los demás empezaríamos a cambiar un poco el ego de la gente.

Graciela es odontóloga, trabaja en su consultorio todos los días y una vez por semana se reúne en ALCEC. Pero su vida es esto, pensar en el otro, buscar nuevas propuestas, atender teléfonos, ayudar a concientizar y prevenir. Lleva nueve años en la comisión, ALCEC en 2015 cumplió 50. Sentada en el mismo lugar de la cama, la más cómoda que uno se pueda imaginar, en el actual hogar de tránsito, Graciela sonríe.

Esa es realmente la vida, si todo son rosas, decime dónde está esa vida que voy.

Autor Federico Cortes

Redactor y editor de Revista Desafíos. Community manager de Revista Desafíos, FC Producciones, El Desafío Cross Trail y Maratón de Montaña. Periodista.

Lee además

Maria Jose Rutilo

MARÍA JOSÉ RUTILO: “HAY TANTO POR HACER”

Seguramente muchos de nosotros pensamos parecido a ella o algunas de nuestras ocurrencias se conectan …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *